Se acerca el fin de la Fast Fashion

 

Por Mtra. Martha Elizalde Durán*

He compartido con ustedes sobre lo que es la tendencia mundial de la “Fast Fashion” y sus consecuencias en cuanto a temas sociales y medioambientales que hay que considerar, tanto como consumidores o como proveedores.

El tema ha sido motivo de diferentes debates, denuncias y comentarios alrededor del mundo; ya es algo de lo que se ha venido hablando en los últimos dos años, pero estuve leyendo sobre nuevas prácticas de muchas de estas empresas que promueven la Fast Fashion y quería compartirlas, para saber su opinión.

El sector de la moda no puede desentenderse y tiene que implicarse. Hago aquí una recuperación de algunas estrategias sustentables recientemente anunciadas por algunos de los “grandes monstruos” de la moda y de la Fast Fahion.

Interesante es también seguir lo que organismos como el London College of “Fashion´s Centre for Sustainable Fashion proponen en cuanto a estrategias para reducir el daño producido por esta práctica comercial.

 

Cuatro estrategias

1-. “Dar a las prendas una segunda vida”. Recientemente H&M lanzó en el Reino Unido una campaña llamada “Fashion Recylcing Week”. Se pide a los clientes depositen las prendas que van dejando y a partir de aquí se clasifican y se envían a otros países como de segunda mano, o se utilizan como trapos de limpieza o algunos residuos se utilizan como materiales para otras industrias o para producir energía.

2-. “Donar las prendas a instituciones benéficas”. Uno de los gigantes de la moda “Inditex” (Zara, Utrique, entre otras) promueve campañas de donación y además estar por abrir el primer outlet en las afueras de Madrid, una práctica hasta ahora no presente en el modelo comercial.

3-. “El armario cápsula”. Algunas empresas de la moda promueven el “tener menos y de mejor calidad”, promoviendo una línea de ropa “básica” que pueda ser tan versátil como para que con poco pueda uno siempre ir bien vestido y responder a la ocasión.

4. “No tirar que siempre vuelve”. Las colecciones cada vez van lanzando elementos “vintage”, o sea, que todo regresa. Así que también están promoviendo que haya prendas que no necesariamente se deben desechar, sino conservar al máximo ya que volverán a ser tendencia.

 

Y la cadena de valor

Esas estrategia son claros ejemplos, además, de la tendencia por implicarse con el desarrollo sustentable, de maneras proactiva o reactiva; veremos si esto va consolidándose y avanza hacia la cadena de valor: proveedores, procesos, temas de derechos humanos, etcétera.

Queridos amigos, y ustedes, como consumidores ¿Qué opinan?

Crédito de imagen: iese.edu.

*La maestra Martha Elizalde Durán es coordinadora de Comunicación y Consultoría en la Facultad de Responsabilidad Social, Universidad Anáhuac. Sus puntos de contacto son @clares_anahuac y @martiselizalde.

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