Trump: insight marketero

Por Gabriel Zaldívar
Conocer la motivación profunda del electorado es un reto en la mercadotecnia política. El insight es la concreción de la interacción (simbólica y concreta) del segmento con la marca, por lo cual en la estrategia de mercadotecnia se requiere una tarea profunda de investigación en psicología social. “Conquistar” al usuario es saber sus insights e incorporarlos en la producción de contenidos.
En regiones del globo con alto conocimiento de lo político los insights son tan variados como abstractos. En México, dado el atraso educativo formal e informal, además de la falta de condiciones mínimas de bienestar (pobreza patrimonial y alimentaria, violencia física y simbólica, entre muchas), estos insights son tan fáciles como intercambiar pesos por votos, despensas o materiales de construcción para mejorar la vivienda por boletas previamente cruzadas, entre más.
La motivación profunda del electorado mexicano es material: mejorar en el corto plazo su condición de vida. La precariedad nos ayuda a entender la tendencia de las mexicanas y los mexicanos para “comprar” campañas chovinistas (patrioteras). 
Algunos aprendizajes de la estrategia de marketing del sistema político mexicano a partir de Trump son:
1.    Mensaje clave. México es más fuerte en su unidad y la familia. Desde el gobierno federal este es el mensaje emitido con motivo del Año Nuevo 2017. Trump es una amenaza a las premisas unidad y familia y así se fortalece el mensaje clave. En comunicación de mercadotecnia si no hay mensaje no habrá consumo.
2.    Receta publicitaria. Fórmula clásica es PROBLEMA-SOLUCIÓN. Se describe el problema y posteriormente se oferta la solución. Trump es el problema, el discurso chovinista la solución.
3.    Icono representativo. Debe crearse una imagen que resuma el mensaje: logo, color, trazo tipográfico o señal condensan el sentimiento, la postura. Iconos históricos del marketing político chovinista son la bandera del orgullo gay, la “V” de la victoria, la suástica nazi y las banderas de cada país (que pueden ser colocadas como fotos de perfil de redes sociales).
4.    Credibilidad. En el marco de lo político, también del consumo, las y los líderes de opinión se pronuncian favorables al mensaje clave. Líderes de eso llamado izquierda, intelectuales pagados, críticos a modo, enemigos supuestos, todos “cuadrándose” a la unidad nacional y la familia.
5.    Plan de medios. Ninguna estrategia olvida a los medios, y sobre todo cuando nos referimos al mercadeo de lo político, en un país con la complejidad geográfica y poblacional de México. Así, se incluyen en la estrategia refuerzos en los espacios informativos y del espectáculo, pues en su rol de instituciones de control social, podrán amplificar el mensaje clave.
Los resultados, en tiempos electorales, se traducen en voto pues la estrategia de marketing político es orquestada por los partidos en competencia. Cuando se es gobierno, los objetivos del marketing van desde informar y persuadir a nuevas disposiciones, explicar acciones de política pública o contener descontentos sociales y saqueos haciendo catarsis, construyendo un problema presente cuyos orígenes están en el pasado.
 

Rate this article: 
Average: 5 (1 vote)