Mexicana emprendedora: de la bancarrota a generadora de empleos

En 2010, cuando Angeles Lozano, Fundadora de Bajío Fashion, empezó a comercializar bolsas de piel fabricadas en León, Guanajuato, su negocio de ventas por internet dio un giro que la ha llevado a consolidar una empresa con más de 20 empleados, que da trabajo a 60 productores de artículos de piel – a quienes salvó de la quiebra- y que representa una fuente de ingresos para cientos de mujeres en pequeñas localidades del país.

 

Ángeles ganó el primer lugar en el Concurso regional Historias que inspiran 2016, organizado por Mercado Libre y Endevour, en el que participaron emprendedores de  México, Argentina y Brasil.

 

Bajío Fashion es una empresa en línea de venta de bolsos y artículos de piel fabricados en León,   Guanajuato, considerada por muchos como “la capital de la piel” en México, gracias a la calidad y los diseños de los zapatos, los bolsos y la ropa fabricados en ese material que se pueden encontrar.

 

Gracias al premio  que obtuvo en el Concurso, creó una nueva marca de bolsos finos de piel artesanal www.angelozano.com.mx que ha tenido gran éxito y  hoy vende a  clientes en Estados Unidos.

 

En  abril próximo, el Gobierno del Estado de Guanajuato llevará los  productos de Bajío Fashion a una exposición en Japón y  Ángeles ha recibido una invitación para exponer esta nueva marca en el Fashion Week de París.

 

“ Esto no habría sido posible sin el apoyo que fue para nosotros ganar el premio de Historias que Inspiran”, dice la emprendedora.

 

La historia

La manufactura de artículos de piel ha sido el distintivo de la industria de León, desde el siglo XVII, cuando predominaba la producción artesanal de zapatos, y la talabartería (arneses para caballos y sillas de montar). Desde entonces la ciudad ya era un centro de comercio importante por el arribo de compradores al menudeo de todo el país, que luego revendían.

 

Hoy, esta condición persiste y en la ciudad conviven industrias altamente tecnificadas, con la elaboración artesanal de artículos de piel, caracterizada en general por la alta calidad de sus materiales y acabados.

 

Ángeles Lozano se dio cuenta de que, a pesar de la entrada de productos chinos, gente de todas partes de México sigue llegando a su ciudad en busca de bolsos y calzado principalmente;  por ello  en 2010, decidió dejar atrás 4 años de venta de artesanía, y comenzar a ofrecer estos productos a través de Mercado Libre.

Comercio en línea: un punto de inflexión

Representó un viraje de 180 grados. “Queremos contar nuestra historia, que puede inspirar a cualquiera, porque hemos crecido no solo en nuestro negocio, sino en un proyecto social; vendemos bolsos, sí,  pero al mismo tiempo,  nuestro proyecto  apoya en sentido social a personas de nuestra ciudad y de otros estados  que también están saliendo adelante”, dice.

“Hace 6 años, comenzamos vendiendo en Mercado Libre unos cuantos cientos de bolsas al mes; dábamos trabajo directo a 4 mujeres en un pequeño almacén y trabajo indirecto a unos 10 fabricantes.  Hoy vendemos miles de bolsos cada semana, damos trabajo a 20 personas en nuestro almacén y a más de 60 fabricantes de nuestra ciudad, entre ellos varias familias que debido a la entrada de mercancía china, se habían quedado sin trabajo”.

La industria de la piel, como la de otras manufacturas mexicanas, ha tenido que buscar fórmulas para enfrentar la competencia derivada de la apertura comercial. Para seguir creciendo Bajío Fashion ha establecido criterios de calidad para sus productos; así que trabajan de la mano de los artesanos para poder mandar un producto de excelencia a sus clientes.

“Nuestros compradores son en su mayoría mujeres; cientos de mexicanas emprendedoras que venden nuestros productos en sus localidades y generan recursos económicos para aportar en sus hogares. Que viven en Juchitán, en Guerrero, en Chiapas, en  la  punta de un cerro, pero  con acceso a internet; nos conocen, ven la posibilidad de negocio, les mandamos la mercancía hasta allá y la revenden en sus pequeñas comunidades. Eso nos motiva porque no solo queremos y podemos llegar a las grandes empresas- tenemos calidad, diseño y garantías-  sino  que ese canal de ventas también es muy importante para nosotros”.

 

Ángeles concluye: “Cuando iniciamos este proyecto lo hicimos con entusiasmo, amor y compromiso, sabíamos que era un buen modelo, pero jamás imaginamos hasta dónde podíamos llegar. Y nada de esto hubiera sido posible  sin el impulso que el comercio en línea le dio a nuestro negocio”.

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