Aspectos por lo que tienes que migrar a la 3.3 ¡ya!

Por Edgardo Martínez, Director Comercial de Gosocket México

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) puso a disposición del contribuyente la versión 3.3 de la facturación electrónica, misma que, aunque entró en vigor el 1/VII/2017, será obligatoria a partir del 1/XII/2017. Ante este nuevo panorama, se exponen algunos aspectos importantes para que los contribuyentes no dejen la migración como lo último en su lista.

De acuerdo al SAT, el nuevo formato de la factura electrónica versión 3.3 cambia su componente técnico para mejorar la calidad de la información y fiscalizar de una manera más fácil a todos los contribuyentes.

Esta actualización, al parecer, traerá consigo múltiples retos para el contribuyente, y esto ya es del dominio público, mas existen algunas otras complicaciones que se enumeran a continuación:

1. Software

Las nuevas regulaciones impactarán tanto a los pequeños contribuyentes como a las PyMEs. Como primer punto, hay que resaltar que algunas casas de software administrativo ya han realizado las actualizaciones correspondientes y están a disposición de sus clientes mediante el pago de una actualización.

Sin embargo, las empresas que tienen sus programas de facturación a la medida tendrán una complicación más grave que se reduce a un aumento en la inversión de costos, por la inmediatez en el cambio de software, así como un incremento en el tiempo que destinarán para cuando tengan que migrar la información, lo que podría, como consecuencia, mermar en la rentabilidad de la empresa.

2. Catálogos

Uno de los requisitos más problemáticos es la integración de nuevos catálogos, mismos que marcarán los códigos que deberán utilizarse para cumplir con las nuevas regulaciones, en total son 14 nuevos catálogos.

El más complejo es el Catálogo de Servicios y Productos, ya que el contribuyente tendrá que buscar el producto o servicio entre más de 50 mil opciones, y marcar en la factura electrónica el código asignado por el SAT.

El contribuyente tendrá que tomar en cuenta que no sólo es darse a la tarea de buscar el artículo en la lista e integrarlo en su factura, sino que ese artículo puede tener ya un código comercial asignado por la empresa, y quizá hasta uno adicional pedido por su cliente. Si se magnifica el tiempo de inversión en esta búsqueda sabrán que es necesario migrar ¡ya!

Para el SAT es importante conocer cómo van a ser usados los comprobantes, por lo que se creó un catálogo que se conoce como CFDI.

El contribuyente debe tomar en consideración que al momento de expedir una factura deberá preguntar a su cliente por el uso que le dará al CFDI y registrar en el documento alguna de las opciones autorizadas en el catálogo como son:

-       Adquisición de mercancías

-       Gastos en general

-       Construcciones

-       Cualquiera de las 22 opciones disponibles

En caso de que el receptor le dé un uso diferente al comprobante del cual se registró inicialmente, éste no podrá cancelarse, pero tampoco afectará la deducción y acreditación de impuestos.

En el mismo tenor, el SAT debe conocer las exhibiciones y el método de pago, para lo cual existe el Catálogo de Métodos de Pago, el emisor indicará si el servicio o producto se liquidará en un pago o en parcialidades.

Si el pago es único, la factura continúa los lineamientos “normales”, pero al indicar que los pagos serán de manera diferida o en parcialidades se tendrá que usar el Complemento de recepción de pagos, el cual es un elemento completamente nuevo en la factura electrónica. Ésta deberá darse cada vez que se reciba un pago hasta que se concluya el total.

Estas son algunas de las implicaciones que deben de considerar los contribuyentes para comenzar desde ahora la migración de la facturación electrónica 3.3, para evitar retrasos en sus procesos tributarios y cumplir en tiempo y forma con el nuevo modelo que presenta el Servicio de Administración Tributaria.

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