Prioridades para lograr el crecimiento de las empresas en México

Las perspectivas de la situación económica en el país están constantemente llevando al sector empresarial a evaluar su desempeño y competitividad, así como a aterrizar estrategias para el desarrollo. El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, aseguró en declaraciones recientes que la inflación disminuiría en los próximos 18 meses, mientras que diversos analistas estiman un crecimiento del PIB de 2.30% para 2018. Éstas son sólo algunas cifras que empujan a las empresas a priorizar aspectos clave para diferenciar a sus negocios y aprovechar de la mejor manera el panorama económico.
Bajo esa línea, las empresas necesitan, más que nunca, contemplar todas las aristas hacia el éxito, las cuales implican desde el contexto político y económico del sector, hasta su estructura interna.
“La ecuación de una organización próspera, sobre todo en un ecosistema competitivo como el de hoy, necesita de una visión más holística de los retos”, opina Mario Cantón, director de customer experience de Steelcase México, empresa líder mundial en diseño para entornos laborales que durante más de 105 años se ha dedicado a observar cómo las personas y las empresas realizan su trabajo. “Resulta crítico para las organizaciones aprovechar el empuje económico para crecer ellas mismas. Para ello, deben tomar en cuenta los puntos primordiales que catapulten su desempeño desde adentro, los cuales incluyen el factor humano y tecnológico”, agregó.
En ese sentido, datos del más reciente informe global de Steelcase aseguran que la productividad de las personas se relacionan directamente con el espacio físico donde realizan sus tareas. Esta idea conecta en el mismo nivel a los empleados y los líderes, lo que, consecuentemente, define en gran medida el desempeño de las empresas y el sector en conjunto. 
Contemplando estas cuestiones, Steelcase define los principios en los que deberían dirigirse los esfuerzos de los negocios en México, con el fin de renovarse desde su interior basándose en las necesidades de los negocios y las personas.

Creatividad e innovación. Al ser dos factores interdependientes, ambos son el motor del desempeño y de la renovación de las empresas en un contexto digital y globalizado. 
Tecnología. La digitalización pasó de ser un diferenciador a una necesidad para todo tipo de industrias. Además de enfocarse en los procesos productivos, ésta debe acompañar a toda la estructura, incluyendo espacios más amigables con herramientas digitales.
Cultura laboral. Solo 13% de las personas dentro de las organizaciones a nivel global se sienten comprometidas con la empresas en las que trabajan. Esto quiere decir, que la mayoría de los empleados no están satisfechos ni conectados con las prioridades del negocio; un problema grande al pensar que esto puede generar un desaprovechamiento crucial y pérdida de talento.
Productividad. De acuerdo con el documento del Programa para Democratizar la Productividad 2013-2018 de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el pobre desempeño de la productividad es la principal causa del bajo crecimiento económico. Los elementos anteriores, en conjunto con iniciativas que faciliten a las personas realizar su trabajo de manera más satisfactoria, pueden ser los conductores para crear empresas más productivas, lo que se traduce en negocios más prósperos. 

Rate this article: 
No votes yet