¿Por qué no pagamos todavía con nuestro móvil?

Por Manuel Lavín, Director GFT México

“¿En efectivo o con tarjeta?” Esta sigue siendo la pregunta más común a la hora de realizar un pago en nuestro país. Pero ¿qué pasa con el móvil? ¿No iban a significar los pagos a través de nuestros smartphones el final del dinero metálico y de las tarjetas? ¿Por qué no acaban de triunfar realmente en México los pagos móviles?

Cuando muchos ya pensábamos que todos usaríamos mayoritariamente el móvil para realizar nuestros pagos diarios en medios de transporte, gasolineras, restaurantes y comercios, las cifras constatan que este sistema todavía no se ha extendido. De acuerdo con datos de un estudio elaborado por la empresa de investigación de mercado Ipsos Global, el 48% de los internautas encuestados en México prefieren realizar pagos a través de su teléfono inteligente o tableta, contexto que favorece los pagos bancarios a través de dispositivos móviles, sin embargo, según el Banco de México, durante el 2016 se realizaron 2,469 millones de operaciones con tarjetas de crédito y débito, de las cuales 3.4% (83.1 millones) fueron realizadas a través de comercio electrónico, y se observa que la adopción de este tipo de metodología en el pago aún sigue muy bajo dentro de la población mexicana.

Un estudio realizado por IAB México (Interactive Advertising Bureau) refleja que México es un país en el que más del 80% de los mexicanos cuentan con un dispositivo móvil y cuatro de cada diez poseen un Smartphone, pero sólo el 7% de los usuarios de dispositivos móviles lo utilizan como medio de pago, a pesar de ello, el 46% están dispuestos a utilizarlo para realizar sus transacciones monetarias por medio de este sistema.

Por lo tanto, si eres de los que ya usas internet y el móvil para acceder a tus cuentas, pero sigues sin atreverte a acercar tu smartphone a una terminal para autorizar un pago, e incluso prefieres usar la tarjeta, para algunos contactless, estás entre la gran mayoría de la población mexicana que aún no acaba de encantarse por los pagos móviles. ¿Por qué no dar el siguiente paso y pagar con el móvil?

Fortalezas y debilidades

Para empezar, hay que tener muy presente que estos sistemas proporcionan ventajas reales y tangibles respecto a los otros. Llevar cartera resulta incómodo y a veces también poco seguro. Según las conclusiones de un estudio elaborado por Pay Pal, preferimos prescindir de llevar nuestro monedero o cartera encima antes de tener que dejar el teléfono móvil en casa. Este caso es todavía más claro para acudir a sitios tan comunes como los gimnasios, supermercados o restaurantes. En este mismo sentido, también se podría convertir en una fórmula de pago preferente para gasolineras, parkings o transporte público. Además, a lo largo de los últimos meses cada vez más establecimientos en nuestro país ofrecen este tipo de pagos por lo que la accesibilidad se está incrementando exponencialmente.

Más allá de la comodidad de usar tu teléfono para pagar y no tener que llevar contigo ni cartera ni documentación, también está la rapidez en sí de la operación. Puede que este tema no sea tan crucial en el caso de los pagos con tarjetas contactless pero sí agiliza mucho más las cosas respecto al pago en metálico.

A pesar de todo ello, los mexicanos siguen reticentes. Algunos expertos apuntan a que la barrera sería por un tema de seguridad o protección de datos. En mi opinión, la verdadera razón es que los bancos no han conseguido todavía darle un valor añadido para que el cliente se incline por los pagos móviles. Es aquí donde las entidades financieras tienen todavía un largo camino que recorrer para incentivar realmente a su uso. Las posibilidades son muchísimas, por ejemplo, guardar en tiempo real el justificante de pago digitalizado, hacer pagos fraccionados entre varias tarjetas en el mismo instante de la operación, cargar un movimiento directamente en la aplicación de gestión de finanzas específica del cliente u ofrecer descuentos específicos y en tiempo real. 

En definitiva, como en todo momento de cambio, la clave para atraer a los “incrédulos” o a los “contrarios” puede ser el archiconocido “premio” pero lo realmente importante es que el banco vaya más allá, ofreciendo a su sistema de pagos móviles un valor añadido real, lo que, sin duda, incrementará el número de usuarios de forma mucho más significativa que la simple ventaja de no llevar cartera.

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