IoT: ventajas y desventajas en el sector salud

diagnosticoremoto
Por chombosan / Shutterstock

Los dispositivos de Internet de las Cosas (IoT) están ganando más terreno en el sector salud y cada vez cobran más relevancia al desempeñar nuevas y valiosas tareas, sin embargo, emplear esta clase de innovaciones puede representar riesgos si no se toman los cuidados necesarios en las instituciones donde se utilizan.

A través de los dispositivos conectados se hace posible recopilar y analizar grandes volúmenes de datos clínicos, permitiéndole a los profesionales de salud personalizar de manera más eficiente el tratamiento de cada paciente.

Con IoT es posible la atención de pacientes a distancia, la atención continua a los signos vitales de los pacientes por enfermeras, y la posibilidad de ajustar automáticamente las máquinas sin perder tiempo con el traslado de un profesional hasta el lugar en donde se encuentra el paciente. La atención de estos a distancia también beneficia a los ancianos que pueden tener sensores en sus hogares para alertar a los paramédicos en situaciones de emergencia, como caídas, ataques al corazón o que monitoreen los niveles de glicólisis, entre otros que contribuyen para aumentar la eficiencia de los hospitales.

Pero incluso con tantos beneficios, es necesario que las instituciones del sector salud que adopten Internet de las Cosas estén atentos a la seguridad, buscando soluciones avanzadas. Esto se debe a que estos dispositivos dejan los datos confidenciales de los pacientes y del personal de las entidades en riesgo, siendo esencial protegerlos de los hackers, ya sean los datos recopilados, almacenados o transmitidos.

Desafíos de IoT en el sector salud
El uso de Internet de las Cosas en el sector salud crea nuevos requisitos para asegurar la eficiencia y la seguridad de cuidados a la salud, como asegurar el suministro eléctrico constante para evitar detener a los dispositivos, teniendo en cuenta que muchos de ellos no pueden conectarse a cargadores comunes, o bien, hacer interfaces amigables de usuarios para que sea más fácil para los pacientes y los profesionales de salud interactuar con el sistema e interpretar los datos proporcionados. 

Cabe señalar también que no hay estándares preparados para la implantación de Internet de las Cosas en el sector salud. Así, a pesar de que ya se están desarrollando, es necesario que el canal y el personal de TI estén atentos para que su introducción en las organizaciones sea eficiente y cumpla con los objetivos.

El peligro de los ataques ransomware
El número de ciberataques a dispositivos IoT en el sector salud ha crecido cada vez más. La vulnerabilidad de los centros de salud y hospitales ha sido muy explorada, por lo que los peligros que enfrenta el sector salud ya no se limitan a ataques ransomware como el WannaCry a principios del 2017, que dio lugar a la cancelación de cirugías y al cierre de quirófanos en Reino Unido, o el hospital en Los Ángeles en 2016, que tuvo que realizar un pago de rescate por $17,000 dólares.

Cuando pensamos en dispositivos médicos portátiles, como marcapasos y bombas de insulina, los ataques cibernéticos, a menudo, sirven como base de chantaje a pacientes, que corren el riesgo de que se les interrumpa el funcionamiento de estos dispositivos si no aceptan pagar el rescate.

Por otra parte, si los hackers invaden los dispositivos que cargan datos de tratamiento y de funcionamiento de los aparatos médicos, esto puede dar lugar a graves riesgos para la vida de los pacientes, como es el caso de dispensadores inteligentes de fármacos o estaciones de quimioterapia. Estos son datos que le permiten al médico evaluar los tratamientos, de forma que el secuestro de estos datos puede ser utilizado como una forma de chantajear a todo el hospital y no solo el paciente.

Version Digital NEO

Descarga de revista 233