¡Ya viene el buen fin…!

“El Buen Fin” es un evento comercial realizado cada año en México, durante un fin de semana del mes de noviembre, que consiste en la promoción de productos y servicios por diversas empresas con el fin de fomentar el comercio. Para lograr tal objetivo hacen uso de ofertas, descuentos o rebajas sobre el precio y créditos a meses sin intereses.

Inspirado en el «viernes negro» de Estados Unidos, “El Buen Fin” surgió como iniciativa del Consejo Coordinador Empresarial, en asociación con el gobierno federal, organizaciones del sector privado e instituciones bancarias. La primera edición fue llevada a cabo del 18 al 21 de noviembre de 2011. A partir de entonces, cada año, a finales de noviembre se repite esta promoción.

Importante resaltar es que “El Buen Fin” tiene como finalidad incentivar el comercio del país, al proporcionarle beneficios tanto a los vendedores como a los consumidores del mercado.​ No obstante, de acuerdo a estudios realizados por investigadores de instituciones como la UNAM, este programa representa más bien «una campaña publicitaria para incrementar la venta de las empresas participantes a costa del endeudamiento de los asalariados».

En sus análisis, detallaron que un 75 % de las ofertas promocionadas en “El Buen Fin” no constituyen disminuciones en los precios de los productos, sino más bien «una forma más adecuada de pago» a crédito, lo cual queda más claro que más que un fin de semana de ofertas, es una campaña publicitaria para promover la compra a costa del endeudamiento a través de los famosos y atractivos “meses sin intereses”.

Algunos analistas coinciden que existe un riesgo de sobreendeudamiento en la población en su afán por aprovechar las ofertas,​ así como también de algunos abusos por parte de las empresas al ofertar productos con precios «inflados».​ Una de las recomendaciones más frecuentes que la prensa y los analistas suelen hacer a la ciudadanía es la de no contraer deudas extensas a causa de los meses sin intereses.

“Quienes participan de “El Buen Fin” lo hacen sin ninguna adecuada planeación, ganados por la agresividad de las campañas publicitarias donde los invitan a la compra, muchas veces sin reflexión; aunque ya dependerá de nosotros como usuarios estar atentos a comprar artículos que tengamos programados. No deja de ser atractivo y aspiracional el poder comprar mucho, adquirir electrodomésticos a meses con la promesa de recibirlos inmediatamente y sentir que nuestro poder adquisitivo aumenta, sin ser una realidad. De eso se trata la campaña y vaya que tiene éxito.

No es que busquen engañarnos, pero la estrategia es clara, por lo tanto compremos reflexiva y responsablemente.

Martha Elizalde Durán, Coordinadora de Comunicación y Consultoría.

Facultad de Responsabilidad Social.

Universidad Anáhuac

@clares_anahuac @martiselizalde

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