¿Por qué debemos seguir usando el cubrebocas y equipos de protección en la Nueva Normalidad?

La venta de productos de higiene y protección han crecido exponencialmente tanto en México como en el mundo. Se puede encontrar en cualquier puesto o esquina un sinfín de artículos de limpieza como sanitizadores, toallas desinfectantes, gel antibacterial y artículos de protección personal como caretas, guantes y mascarillas o cubrebocas como comúnmente se les conoce.


¿Por qué debemos seguir usando el cubrebocas y equipos de protección en la Nueva Normalidad?

Sin embargo, al no existir lineamientos claros para su venta al público, estos podrían no contar con los estándares de calidad requeridos para su correcto funcionamiento lo cual, podría representar un problema para la salud.

Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), su función principal es proporcionar una capa adicional que ayude a evitar que las secreciones respiratorias de una persona viajen por el aire y puedan llegar a otras. Estas máscaras deben usarse como medida además del distanciamiento social, el lavado de manos frecuente y minucioso, así como otras acciones preventivas.

¿Qué debemos buscar en un cubrebocas?

Según la CDC, debemos considerar cuál es el riesgo de exposición que vamos a enfrentar, sobre de ello poder decidir qué mascarilla es la más adecuada y considerar los siguientes factores:

a)        Transpirabilidad: No neopreno ni caucho sintético

b)        Eficiencia de filtración: Existen diferentes niveles de rendimiento cuando se trata de filtrar partículas, virus o bacterias. ¿Su actividad requiere un respirador N95 o puedes usar otro tipo de materiales?

c)         Tiempo de vida del cubrebocas: Cada uno tiene un tiempo de efectividad, entre mejores sean los materiales, mayor será la durabilidad y la protección.

d)        Capacidad para descontaminar: ¿Es reutilizable la cubierta facial? Si es así, ¿cómo se puede descontaminar adecuadamente y con qué frecuencia? ¿Qué tan duradero es para múltiples lavados?

 

Ahora bien, una vez conocidos todos estos factores, es importante saber que:

 

a)        Las mascarillas son personales y NO se pueden compartir.

b)        Las mascarillas NO SE DEBEN TOCAR con las manos sucias. Antes de quitar, poner o ajustarse se deben tener las manos limpias.

c)         Los cubrebocas tienen tiempo de vida:

a.         NO LO REUTILICES sino es reutilizable

b.         Si es reutilizable, LÁVALO con agua y jabón o como se indique

c.         Deséchalo: Si no presentas síntomas de contagio, corta tu cubrebocas y deposítalo en un contenedor que indique “desecho médico”

d.         Si presentas síntomas de contagio, deséchalo como tus autoridades médicas te indiquen.

En el caso de México, el último estudio realizado por YouGov en asociación con el Instituto de Innovación Global en Salud (IGHI) en el Imperial College of London en julio de este año, colocó a México en el segundo país en el mundo en reportar mayor uso de cubrebocas al salir de casa lo cual puede representar un gran avance en la lucha contra el COVID-19, siempre y cuando se usen y se coloquen adecuadamente. Ahora, el segundo paso es prestar atención en la calidad de los productos para garantizar nuestra protección.

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Revista digital #256

 


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