Video Games: El Eficaz Juego de la Moral que Detona Economía

 (La moral como asset engagement de negocio)

Por Mario F. Retana*

La moral es una disciplina filosófica que estudia el comportamiento humano en cuanto al bien o el mal,pero en tiempos del COVID-19, yo podría decir que no es un viejo concepto, y tampoco, que es másconocido por la descripción de Gonzalo N. Santos — icono de la corrupción de la política mexicana —:“La moral es un árbol que da moras”.


Video Games: El Eficaz Juego de la Moral que Detona Economía

Como sea, parece que la definición no importa, sino el impacto en las personas. Con el COVID-19 llegóun modo de vida que mi generación no conocía: el confinamiento, una dinámica de convivencia forzadacomo disparador de las políticas sanitarias. No podíamos salir. Las calles, los centros comerciales, lasescuelas, los gimnasios, los estacionamientos, los parques; se quedaron vacíos y muchas cadenas productivas se rompieron y repararlas sería otro problema pues la afectación económica si pudieron salir a la calle.

Se tuvo que recurrir a decisiones de Estado para abrir la economía pues el punto de inflexión llegó y las encuestas decían que la preocupación número uno ya no era la salud sino los ingresos. Mientras todo esto pasaba, la moral estaba presente. Sí, presente. No propiamente en los secretarios de promoción de salud, ni en los jefes de Estado -no en todos-. Los aspectos morales se vivían recalcitrantemente en un universo paralelo — pues yo creo que siempre se encontró en esta dimensión desconocida — hablo del reino de los videojuegos.

Los amantes de los videojuegos empezaron a ser testigos de una oleada de visitantes interesados en su universo de ocio del cual ellos ya eran protagonistas. Y los números empezaron a crecer — todavía más-.

Los que visitamos este mundo en la pandemia vimos un espectáculo singular, una comunidad interactuando en equipo con otras personas que se encontraban on-line y donde los aspectos morales como: respeto a la vida, — no búsqueda de la muerte -, honor, compañerismo, respeto a la destreza, desempeño, y agradecimiento; estaban vivos ahí ¡Wow! La moral no era un árbol.

Pero la Epifanía no era esta, sino residía en algunas preguntas; ¿Por qué a los que aprendimos a hacerdiseño en plataformas nunca nos enseñaron a usar los valores de orden moral como material de exploración? ¿Por qué los videojuegos — una industria millonaria — nunca fue objeto de estudio de engagement?

La pandemia del virus SARS coV2 sigue con nosotros lamentablemente, pero si el confinamiento nos brinda la posibilidad de atomizar conceptos, discernir entre posibilidades y el estudio del diseño de los videojuegos nos puede llevar a reconocer que es un campo propicio para el diseño y estudio de la conducta, éste será más llevadero.

Hoy la nueva normalidad ha ido abriendo espacios y las reglas siguen generando debate moral, pues la ciencia y otras disciplinas que impactan la conducta humana siguen revelando la enorme confusión de las personas para el dilema social que enfrenta la humanidad, pero nos ha enseñado que los videojuegos - es que en ese cyber-corner de la vida digital — y los entusiastas, los viven día a día sin cuestionarlos.

Conclusiones:

Las personas que buscan tendencias de los negocios que crecen a pasos agigantados debemos estar atentos pues estamos en presencia de una macrotendencia.

La vida diaria no es un videojuego donde el posible jugador pierda “sus vidas” y el juego se acabe conscientemente por alterar las reglas morales de lo correcto y lo incorrecto.

La moral no es un árbol de moras, es un componente de diseño para generar engagement en los usuarios y entusiastas de videojuegos. ¿Tú qué piensas?

 

* Mario F. Retana es fundador, director y consultor en Administrarte, Diseñador gráfico con estudios de Negocios por la Universidad Iberoamericana Autor de “Autopsia de una empresa Crea@va” y “Jumpper, método para exterminar Proyectos Malditos y Zombis”.

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Revista digital #254

 

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