Tejiendo Pueblos pro reactivación del Itsmo de Oaxaca

Tejiendo Pueblos, Amigos Remendando Oficios, organización que surgió después de los sismos del 2017, comparte los frutos de sus primeros 19 meses de operación en los que con el apoyo de varios donadores, ha logrado apoyar a casi 100 familias de manera directa e indirecta.


Tejiendo Pueblos, Amigos Remendando Oficios, organización que surgió después de los sismos del 2017, comparte los frutos de sus primeros 19 meses de operación en los que con el apoyo de varios donadores, ha logrado apoyar a casi 100 familias de manera directa e indirecta.  Desde el inicio de su operaciones, Tejiendo Pueblos ha ayudado en la construcción de 37 hornos de olla de barro y 2 hornos de pan; donado 17 bastidores, 1 máquina de coser y herramientas de plomería y carpintería. También ha vendido huipiles con bordadoras locales y construido puertas y ventanas a familias que se quedaron sin los recursos, para completar la reconstrucción de sus viviendas.  Esta iniciativa se generó en CDMX, por un grupo de amigos, que se encargó de reunir donativos para ayudar a zonas necesitadas de la zona del Istmo, especialmente Juchitán, y de esta manera reactivar sus oficios e impactar el eje de su economía familiar.  Raúl Velázquez, fundador de Tejiendo Pueblos, Amigos Remendando Oficios comenta:   “Mis abuelos paternos son juchitecos, por lo que estaba preocupado con lo que las familias estaban sufriendo. Después de contarle a varios amigos sobre la situación, decidimos echar a andar Tejiendo Pueblos. Desde entonces, hemos visitado 3 veces Juchitán para identificar a familias que necesiten apoyo” Además de proporcionar herramientas y mecanismos para reactivar sus oficios, se ha conseguido conservar historias, unir a familias y generar alianzas entre vecinos. Se ha apoyado a albañiles, contructores locales, tamaleras, totoperas, bordadoras, plomeros y carpinteros, entre otros. Añade Tania González, otra de las fundadoras:   “En Tejiendo Pueblos le damos nombre y cara a las personas que ayudamos para que nuestros donadores tengan la certeza de que los recursos se utilizan de manera transparente y eficaz. Hacemos un seguimiento en el proceso de ayuda, desde el inicio hasta el final“. La más reciente iniciativa que está impulsando el grupo de amigos, es ofrecer cursos gratuitos de bordado istmeño para enseñar a mujeres en J

Desde el inicio de su operaciones, Tejiendo Pueblos ha ayudado en la construcción de 37 hornos de olla de barro y 2 hornos de pan; donado 17 bastidores, 1 máquina de coser y herramientas de plomería y carpintería. También ha vendido huipiles con bordadoras locales y construido puertas y ventanas a familias que se quedaron sin los recursos, para completar la reconstrucción de sus viviendas.

Esta iniciativa se generó en CDMX, por un grupo de amigos, que se encargó de reunir donativos para ayudar a zonas necesitadas de la zona del Istmo, especialmente Juchitán, y de esta manera reactivar sus oficios e impactar el eje de su economía familiar. Raúl Velázquez, fundador de Tejiendo Pueblos, Amigos Remendando Oficios comenta: 

“Mis abuelos paternos son juchitecos, por lo que estaba preocupado con lo que las familias estaban sufriendo. Después de contarle a varios amigos sobre la situación, decidimos echar a andar Tejiendo Pueblos. Desde entonces, hemos visitado tres veces Juchitán para identificar a familias que necesiten apoyo”.

Además de proporcionar herramientas y mecanismos para reactivar sus oficios, se ha conseguido conservar historias, unir a familias y generar alianzas entre vecinos. Se ha apoyado a albañiles, contructores locales, tamaleras, totoperas, bordadoras, plomeros y carpinteros, entre otros.

Tejiendo Pueblos, Amigos Remendando Oficios, organización que surgió después de los sismos del 2017, comparte los frutos de sus primeros 19 meses de operación en los que con el apoyo de varios donadores, ha logrado apoyar a casi 100 familias de manera directa e indirecta.  Desde el inicio de su operaciones, Tejiendo Pueblos ha ayudado en la construcción de 37 hornos de olla de barro y 2 hornos de pan; donado 17 bastidores, 1 máquina de coser y herramientas de plomería y carpintería. También ha vendido huipiles con bordadoras locales y construido puertas y ventanas a familias que se quedaron sin los recursos, para completar la reconstrucción de sus viviendas.  Esta iniciativa se generó en CDMX, por un grupo de amigos, que se encargó de reunir donativos para ayudar a zonas necesitadas de la zona del Istmo, especialmente Juchitán, y de esta manera reactivar sus oficios e impactar el eje de su economía familiar.  Raúl Velázquez, fundador de Tejiendo Pueblos, Amigos Remendando Oficios comenta:   “Mis abuelos paternos son juchitecos, por lo que estaba preocupado con lo que las familias estaban sufriendo. Después de contarle a varios amigos sobre la situación, decidimos echar a andar Tejiendo Pueblos. Desde entonces, hemos visitado 3 veces Juchitán para identificar a familias que necesiten apoyo” Además de proporcionar herramientas y mecanismos para reactivar sus oficios, se ha conseguido conservar historias, unir a familias y generar alianzas entre vecinos. Se ha apoyado a albañiles, contructores locales, tamaleras, totoperas, bordadoras, plomeros y carpinteros, entre otros. Añade Tania González, otra de las fundadoras:   “En Tejiendo Pueblos le damos nombre y cara a las personas que ayudamos para que nuestros donadores tengan la certeza de que los recursos se utilizan de manera transparente y eficaz. Hacemos un seguimiento en el proceso de ayuda, desde el inicio hasta el final“. La más reciente iniciativa que está impulsando el grupo de amigos, es ofrecer cursos gratuitos de bordado istmeño para enseñar a mujeres en J

Añade Tania González, otra de las fundadoras:  “En Tejiendo Pueblos le damos nombre y cara a las personas que ayudamos para que nuestros donadores tengan la certeza de que los recursos se utilizan de manera transparente y eficaz. Hacemos un seguimiento en el proceso de ayuda, desde el inicio hasta el final“.

La más reciente iniciativa que está impulsando el grupo de amigos, es ofrecer cursos gratuitos de bordado istmeño para enseñar a mujeres en Juchitán esta técnica tradicional. A la fecha, ha brindado cursos para 10 personas cada uno, ayudando a preservar esta gran tradición e impulsar la profesionalización de este oficio, con el desarrollo de un temario diseñado para este fin.

Si quieres conocer más sobre Tejiendo Pueblos o apoyar con recursos para que pueda continuar con sus objetivos, puedes contactarlos a través de su corre, o Facebook @TejiendoPueblos.

 

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