Berlioz: una sinfonía de sabores fantásticos

En 2015 Tessa Schoor regresó de Francia: notó que no había una empresa que cumpliera con las necesidades del Box Lunch corporativo y detectó una oportunidad de negocio. Una amiga la puso en contacto con Anne Seguy, quien tenía experiencia en desarrollo de negocios, marketing y además también era una apasionada de la comida. Dio inicio el sueño de Berlioz, el nombre de un compositor francés que ahora busca ser una reconocida marca de comida ejecutiva, que crece a índices de entre 25% a 40% anual.

Box Lunch

Actualmente Berlioz emplea a 15 personas, quienes trabajan en un sistema sobre pedido B2B. El sistema de pedido, facturación y entrega pretende solucionar la vida de las Asistentes de Dirección, quienes suelen verse agobiadas ante las solicitudes de comensales exigentes o diversos: intolerancias a la lactosa, vegetarianismo, veganismo y otras solicitudes inusuales son atendidas con celeridad por el equipo de Berlioz, quienes se anticipan a algunas de las tendencias alimentarias más importantes y ofrecen un menú con un toque francés o mediterráneo, que también obedece a las necesidades del mundo moderno.

"Seguro si piensas en un Box Lunch te imaginas una bolsa con un sandwich, un jugo de caja y una manzana", comenta entre risas Anne Seguy, quien se ha asegurado de que los comensales de Berlioz reciban una agradable sorpresa: con un especial cuidado en la presentación de su producto, en la eficacia al comerlo en una sala de oficina o hasta en la recepción organoléptica: no sirven comida que deje la sala de juntas oliendo a atún de tres días.

Las cajas de Berlioz también fueron diseñadas para aligerar el rato cuando llevas muchas horas de junta o no terminas de aterrizar un tema: el abrirla equivale a recibir un presente, hacer una pequeña pausa, aclarar la mente. Es parte de la filosofía del foodie: la comida es también un gran regalo y en cada bocado reconectas con lo más básico de ser humano.

La atención al detalle, una caja de diseño, empaques más amigables con el medio ambiente y el compromiso de ser profesionales en sus tiempos de entrega han hecho de Berlioz la compañía que es a la fecha, la mayor parte de su crecimiento proviene de la recomendación boca a boca y su base de clientes; de hecho entre sus primeros clientes también se encuentran agencias creativas, quienes ven esta pausa para comer como una oportunidad de reconectar ideas.

Anne Seguy, en entrevista, dijo sentirse convencida de que la empresa continuará creciendo pues detecta que el segmento al que atienden requiere de estos servicios, con un toque que haga sentir que la comida sigue siendo un momento especial, aunque no puedas despegarte de la oficina.

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