Meet and greet de personajes ilustrados: estrategia de marketing experiencial en auge
La presencia física de íconos culturales en tiendas departamentales refleja una tendencia creciente: las marcas apuestan por experiencias tangibles para fortalecer vínculos emocionales con consumidores de todas las edades.

Miffy, la conejita creada por el ilustrador neerlandés Dick Bruna hace 71 años, protagoniza una serie de encuentros presenciales en sucursales de Sears en la Ciudad de México y área metropolitana. El recorrido abarca cinco puntos de venta durante un fin de semana: Cuautitlán, Tezontle, Neza, Universidad y Perisur, con sesiones de fotografía abiertas al público sin requisito de compra. El anuncio, difundido a través de las redes sociales oficiales de Miffy en México, generó respuesta inmediata tanto de consumidores adultos que conocieron el personaje en su infancia como de audiencias jóvenes que lo descubrieron a través de plataformas digitales.
El caso ilustra una tendencia documentada por firmas como Licensing International y Brandar Consulting: en contextos de saturación digital e incertidumbre económica, los consumidores priorizan marcas y personajes con los que mantienen un vínculo emocional previo. Los meet and greet funcionan como activaciones de bajo umbral de acceso —no requieren compra— pero generan contenido orgánico de alto alcance, ya que cada fotografía compartida en redes sociales amplifica la visibilidad de la marca sin costo adicional para el anunciante. Para retailers como las tiendas departamentales, este tipo de eventos incrementa el tráfico físico en un momento en que el comercio electrónico presiona los indicadores de afluencia.
Desde la perspectiva estratégica, el fenómeno de Miffy no es aislado. Personajes como Hello Kitty, Rilakkuma y Mofusand han registrado crecimientos sostenidos en mercados latinoamericanos impulsados por TikTok e Instagram, donde la estética minimalista y el diseño limpio tienen alta tasa de engagement. Lo que comenzó como una franquicia de libros ilustrados opera hoy en segmentos que van desde juguetes y ropa hasta accesorios y colaboraciones con marcas internacionales. Para los equipos de marketing, el dato relevante es estructural: los consumidores ya no distinguen entre nostalgia e identidad cultural contemporánea cuando se trata de personajes con diseño atemporal. Esa convergencia es precisamente el activo que las marcas buscan capturar mediante experiencias físicas.


