Registro de marca ante el IMPI: la batalla legal por la imagen del Pato Merlín
Un tercero presentó solicitud de registro antes que la familia del personaje viral; el IMPI deberá resolver quién tiene derecho sobre la marca comercial del fenómeno de redes sociales

Dos solicitudes de registro compiten ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) por los derechos comerciales del Pato Merlín, el personaje que se convirtió en fenómeno viral durante el Mundial 2026 en México. El 17 de junio, un particular originario de Mérida, Yucatán, presentó la primera solicitud bajo el nombre 'El Pato Merlín. El pato de la suerte', incluyendo un diseño con playera verde y elementos culturales mexicanos para múltiples giros comerciales, entre ellos publicidad para campañas políticas. Cinco días después, el 22 de junio, Karla Ivette Gómez —quien se identifica como la propietaria legal del personaje— presentó su propia solicitud ante la misma autoridad.
Desde la perspectiva legal y de propiedad intelectual, ninguna de las dos partes cuenta aún con un registro definitivo. El IMPI debe evaluar si cada signo es registrable, si no infringe derechos de terceros y si cumple con la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial. La solicitud de Gómez abarca actualmente la clase 41 —vinculada a servicios de entretenimiento y educación—, aunque la familia tiene planes de extender la protección a otras ocho categorías, lo que incluiría productos físicos como playeras y peluches, así como publicidad y colaboraciones con marcas. De aprobarse, el registro tendría una vigencia de diez años por categoría solicitada.
El caso expone una vulnerabilidad frecuente en la economía de los creadores de contenido: la viralidad precede al blindaje legal. Mientras un personaje o imagen gana tracción en redes sociales, el marco de protección de propiedad industrial puede quedar rezagado, abriendo ventanas para que terceros intenten capitalizar la notoriedad ajena. La presidenta Claudia Sheinbaum calificó de abuso el intento de registro por parte del particular y señaló el compromiso de su gobierno para acompañar a la familia en el proceso. Para empresas y marcas que ya utilizan o planean utilizar la imagen del Pato Merlín en campañas, el resultado de esta resolución definirá con quién deben negociar licencias y bajo qué condiciones podrán operar legalmente.



