Ingenia: 30 años desarrollando el potencial de la IA
A lo largo de los años, la tecnología ha evolucionado de formas inimaginables, pero una transformación tecnológica tan acelerada como la que hoy impulsa la Inteligencia Artificial es algo que jamás habíamos visto. En este contexto, Pablo Hernández, director general de Ingenia, quien inició la empresa a los 14 años, compara el auge actual de la IA con los primeros años de internet, cuando las marcas apenas comenzaban a construir páginas web y explorar el ecosistema digital.
“Hoy está pasando algo similar, pero demasiado rápido”, afirmó.
Frente a transformaciones tan aceleradas y radicales, las empresas comienzan a enfrentar la necesidad de actuar con mayor urgencia para adaptarse a las nuevas dinámicas del mercado y a las expectativas de consumidores cada vez más cambiantes.
En un caso concreto, Ingenia pasó de operar con poco más de 100 personas a trabajar con cerca de 1000 empleados, de los cuales 900 son agentes de IA que apoyan en generación de contenido, análisis de datos, programación y producción audiovisual. Según Pablo Hernández, esto no significa reemplazar al talento humano, sino multiplicar su capacidad productiva.
Otro ejemplo de esta evolución el caso de Manus AI, una compañía que pasó de cero a 100 millones de dólares en ventas en apenas ocho meses y posteriormente fue adquirida por Meta por más de 2 billones de dólares. Para Hernández, este tipo de fenómenos evidencian que la velocidad y la automatización están redefiniendo el marketing y la relación entre consumidores y marcas.
IA, un proceso estructurado
En la evolución de la IA existen tres niveles. El primero es el conversacional, utilizado por marcas y usuarios para interactuar y obtener información; el segundo es el operativo, enfocado en crear imágenes, videos, programación y presentaciones; mientras que el tercero corresponde a los agentes autónomos, capaces de realizar tareas completas sin intervención humana.
Desde esta perspectiva, el mayor cambio radica en que la IA ya se está convirtiendo en “el nuevo comprador”. Los consumidores comienzan a delegar decisiones de compra a agentes inteligentes capaces de investigar productos, analizar reseñas y recomendar opciones con base en evidencia digital.
El claro ejemplo es el surgimiento de empresas de IA capaces de alcanzar valuaciones multimillonarias en cuestión de meses, impulsadas por herramientas que automatizan procesos, generan contenido y ejecutan tareas de manera autónoma.
Bajo esta lógica, las empresas han comenzado a cuidar su “jardín digital”, es decir, toda la evidencia e información que generan en internet. Es importante destacar que los sistemas de IA no escuchan conversaciones humanas, sino que aprenden a partir de datos, reseñas, contenidos y menciones disponibles en el entorno digital
“Las marcas que no alimenten activamente su presencia digital corren el riesgo de perder relevancia frente a los algoritmos”, advirtió
En el terreno laboral, existe una visión completamente fatalista sobre la IA. Aunque es probable que algunas tareas desaparezcan, esta herramienta impulsará el surgimiento de nuevas oportunidades.
“La inteligencia artificial está quitando la talacha, las agencias ahora pueden enfocarse más en estrategia, creatividad e innovación gracias a la automatización de procesos repetitivos” compartió
A pesar de estos cambios, la creatividad sigue siendo el elemento diferenciador, pues el pensamiento estratégico, la sensibilidad emocional y la autenticidad continúan siendo atributos exclusivamente humanos, especialmente en industrias creativas y de entretenimiento.
“La IA es el director de orquesta, pero detrás de cada instrumento sigue habiendo un humano”, afirmó.
¿Un futuro prometedor?
En un futuro no muy lejano, se prevé una expansión masiva de agentes autónomos y automatización en prácticamente todos los sectores. Sin embargo, el principal desafío será educativo. En el caso de México y América Latina, se enfrentan brechas importantes en adopción tecnológica y formación digital, situación que podría profundizar desigualdades entre quienes dominen estas herramientas y quienes queden rezagados.
“Va a haber una división enorme entre la gente que adopte la tecnología y la que se quede atrás”, concluyó.
