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El maximalismo regresa y cambia las decisiones de negocio de las marcas de moda

La saturación de minimalismo impulsa marcas a diversificar con volumen, color y expresión personal

El maximalismo regresa y transforma las decisiones de negocio de las marcas de moda. Las marcas de moda han utilizado códigos visuales para transmitir orden, modernidad y sofisticación. Sin embargo, su adopción masiva ha llevado a que muchas propuestas se asemejen entre sí, generando una saturación de contenido y tendencias

Redaccion NEO·30/7/2026
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El maximalismo regresa y cambia las decisiones de negocio de las marcas de moda

El maximalismo regresa y transforma las decisiones de negocio de las marcas de moda.

Las marcas de moda han utilizado códigos visuales para transmitir orden, modernidad y sofisticación. Sin embargo, su adopción masiva ha llevado a que muchas propuestas se asemejen entre sí, generando una saturación de contenido y tendencias que han creado un sentimiento de homogeneidad entre los consumidores.

Amai Moreno, fundadora y CEO de la marca mexicana de joyería Forchetta, señala que esta uniformidad ha provocado un cierto cansancio en el mercado. Para responder a esta necesidad de diferenciación, Forchetta ha desarrollado una oferta centrada en el volumen, la combinación de materiales y la expresión personal. Su catálogo, que supera las 350 piezas, se ampliará con más de 200 diseños en un lanzamiento gradual.

Esta decisión de diversificación se basa en un análisis del interés creciente por los accesorios llamativos. Moreno menciona que, aunque el lanzamiento fue cauteloso, un estudio de mercado reveló que el maximalismo había captado la atención de los consumidores.

El minimalismo, que dominó la moda en la década de los 90, surgió como una respuesta a la exuberancia de los años ochenta. Marcas icónicas como Calvin Klein, Jil Sander y Prada optaron por prendas sobrias, estructuras simples y una paleta de colores neutros, en un contexto donde la recesión hizo que la ostentación resultara menos aceptable. Este enfoque minimalista se convirtió en un código comercial que impactó diversas categorías, desde productos tecnológicos hasta artículos de belleza y joyería, donde la tendencia del lujo silencioso prevaleció con diseños costosos pero discretos.

Con el regreso del maximalismo, las marcas no buscan desplazar por completo al minimalismo. Moreno sostiene que la clave está en permitir que ambos estilos coexistan, brindando a los consumidores la libertad de combinarlos según su personalidad, estado de ánimo o la ocasión. Forchetta estima que entre el 30% y el 40% de su catálogo está compuesto por piezas minimalistas, integrándolas en su propuesta mediante la superposición de cadenas o pulseras discretas que crean composiciones más impactantes.

La fundadora enfatiza que no es necesario que una persona se adhiera a un único estilo de expresión. La empresa ha organizado su oferta en cinco universos: Musa, Mar, Esencia, Alquimia y Recreo, cada uno diseñado para agrupar productos que resuenan con diferentes personalidades. Esta estrategia permite segmentar la oferta por afinidades, en lugar de limitarla a una temporada o un rango de edad, facilitando así la búsqueda en un catálogo extenso.

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